martes, 5 de junio de 2012

LIVIN' THE DREAM


CAPITULO 27 PARTE 2: SUMMER RAIN

“It's time for something, It's time for change, It's time to get things rearranged. Oh yeah”


El trayecto del aeropuerto a la casa de veraneo transcurrió en un profundo silencio. Un silencio incomodo, no de aquellos en los que disfrutas de la compañía de la persona que está a tu lado sino uno de aquellos silencios en los que sientes que el clima pudiera cortarse con tijera. Algo se debatía en mi interior instándome a hablar, gritar incluso, cualquier cosa que sirviera para eliminar la tensión; pero por mucho que lo intentaba no podía. Estaba tan nerviosa que no se me ocurría nada que decir, bueno nada inteligente al menos. Y tampoco estaba muy segura de que mi voz no me traicionara. Así que frustrada, decidí que lo mejor sería aguardar.
Transcurridos 20 minutos, noté que el chofer disminuía la velocidad hasta aparcar en una zona poco habitada. Confundida observé por la ventanilla. La visión que se proyectó ante mis ojos me dejó sin aliento. Sin duda cualquier persona que hubiese tenido la oportunidad de conocer la casa de los Jonas en Los Ángeles habría coincidido conmigo al decir que era hermosa, empero la que se erigía enfrente de mí era incomparable. Era una bella cabaña de dos pisos hecha de roble cuyo frente se encontraba a solo unos metros del mar. La casa más próxima se hallaba a por lo menos un kilometro de distancia.
Movida por una jovialidad casi infantil salí del auto y corrí hacia aquella maravilla arquitectónica. Tenía que tocarla, solo para asegurarme de que fuese real. Cerré mis ojos y deslicé mi mano por sobre la madera. Inspiré profundo. El sonido de una carcajada me sacó del trance. Abrí  los ojos para descubrir a Nick con una enorme sonrisa en el rostro. Estaba tan hermoso. Sus ojos parecían brillar, llenos de vida. Siempre me había gustado la sonrisa de Nick por ello me parecía una lástima que no la mostrara tanto. ¡Semejante tesoro para tenerlo guardado! Era casi egoísta.
-Mmmm. Lamento interrumpir tu momento especial de conexión con el entorno y toda la cosa pero me vendría bien algo de ayuda- dijo con una sonrisa de lado al tiempo que señalaba sus brazos cargados de maletas. Ahora me tocó a mí reír. Parecía un acróbata intentando hacer equilibrio al caminar por la cuerda floja, con la diferencia que Nick solo hacia equilibrio para evitar que todas nuestras cosas cayeran al suelo. 
Me apresuré hacia donde estaba e intenté descarar algo de su peso, pero mis movimientos abruptos hicieron que el resto de los bolsos se desequilibraran y rodaran por el suelo, expulsando parte de su contenido.
-No era precisamente a eso a lo que me refería cuando te pedí ayuda- se burló Nick.
-¡Claro! Porque fue mi culpa – respondí al tiempo que recogía el contenido de los bolsos, volviéndolo a colocar en su lugar – ¡No es mi culpa que tengas tanta fuerza como el Pato Lucas!
-¿Me estas llamando debilucho?- Enarqué una ceja
 –Nadie me llama debilucho y sale indemne- me alertó – Ahora prepárate para las consecuencias.
Dicho esto arrojó el resto de la carga y comenzó a correr hacia donde me encontraba. Tarde solo unos segundos en procesar la información, en entender lo que estaba sucediendo y cuál era su objetivo. Pero para cuando mis piernas comenzaron a correr, Nick se hallaba a solo unos pasos de distancia. Y la verdad es que es muy veloz. No es necesario aclara que en cuestión de minutos me había atrapado.
-Suéltame Nicholas- dije golpeándolo suavemente para que se apartara.
-Ah, no, no. Has sido una chica mala y ahora deberás pagar por tus errores.
-¿Mala? ¡Si yo no hice nada!
-Oh, ya lo creo que sí. Algo muy grave. Me llamaste debilucho- dijo mientras cerraba aun mas sus brazos en torno a mi cuerpo, impidiéndome escapar.
-Pero ¡tengo razón! Sino no se te hubiesen caído los bolsos- expresé aun dispuesta a continuar molestándolo.
-¿Eso crees?- preguntó alzando sus cejas. Pero no tuve tiempo de responder porque en ese momento Nick me cargó en sus brazos y comenzó a correr hacia el mar.
-¡¡AHHHHHHHHHHHHH. NICKKKKKKKKKKKK. BAJAME!!- grité con los ojos cerrados
-¿Qué dices? ¡No te escucho!- se burló.
-¡¡¡¡¡¡¡¡Que me bajes!!!!!!!!!!!!!!!
Sentí como se detuvo pero no me atreví aun a abrir los ojos.
-¿Quieres que te baje?
Asentí.
-Ah, bueno. Pero me lo hubiese pedido antes- respondió.
Aliviada solté un suspiro y abrí los ojos. Lo primero que vi fue la cara de Nick con su expresión de triunfo. Lo segundo; fue el entorno.
-NOOOOOOOOOOOOOOO- grité pero ya era demasiado tarde… Mi cuerpo se sumergió por completo en la profundidad de las aguas. A pesar de ser verano, estaba helada. Luché por sacar mi cabeza a la superficie, tarea que se dificultó por la fuerza del oleaje.
-¡Nick! ¡Nick! ¡Ayúdame! No sé nadar- grité alzando mi mano para captar su atención.
De un segundo al otro el rostro de Nick abandonó cualquier rastro de color que pudiera tener, quedando tan blanco como un papel. Y tan inmóvil como una estatua. 
-¡Nick!- grité nuevamente antes de que una ola me sumergiera completamente. Segundos más tarde sentí como unas manos se cernían a mi alrededor y me levantaban hacia la superficie.
-_________- le oí murmurar.
-____________ por favor respóndeme- suplicó preocupado Nick.
-¡¡¡¡¡¡¡CAISTEEEEEEE!!!!!!!!!!!- grité de repente abriendo mis ojos. Deberían haber visto la expresión de Nicholas en ese momento. Les juro que fue algo increíble. 
-¿Qué…?
-Eso te pasa por arrojarme al agua- expliqué.
-¡¿ACASO ESTAS LOCA?! ¡¡¡CASI ME MATAS DE UN INFARTO!!!
-Oh vamos. No fue para tanto
-¿Qué no fue para tanto? ¿QUE NO FUE PARA TANTO? ¡¡POR POCO MUERO CREYENDO QUE TE HABIA SUCEDIDO ALGO!!
-Fue una broma Nicholas. Tampoco para que te pongas así- respondí algo molesta por su actitud- Estas exagerando.
-¿ESTAS HABLANDO ENSERIO? ¿YO EXAGERO? ¡CREÍ QUE TE HABIA SUCEDIDO ALGO! PENSE…PENSE QUE QUIZAS NO LLEGABA A TIEMPO, QUE NO PODRIA AYUDARTE, QUE TE PERDERÍA…
Sus palabras hicieron que mi corazón diera un vuelco. Lo miré a los ojos, esos hermosos ojos café y pude ver que decía la verdad pues había temor en ellos.
-Creí que te perdería- dijo colocando tiernamente sus manos sobre mis mejillas y atrayéndome hacia él.

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