CAPITULO 27: SUMMER RAIN
“It's time for something, It's time for change, It's time to get things rearranged. Oh yeah”
Levanté la vista y me sumergí en esos ojos marrones con los que tantas veces había soñado.
-¿Si?
-Yo…- empezó nervioso – Sé que no me he comportado bien contigo. Te he tratado muy mal, te he juzgado sin conocerte, he rechazado todos tus intentos de mantener una relación cordial…
Abrí los ojos como platos. Si Nick me hubiese dicho que era un ser de otra galaxia no me habría sorprendido tanto. ¡¿Estaba disculpándose?! Era cierto que estábamos en una suerte de amnistía, pero creía que sería temporal, creía que una vez que la tormenta pasara (si es que tenemos la suerte de seguir con vida) todo volvería a ser como era antes. Pero tal vez, solo tal vez, las cosas podrían cambiar.
-Quiero que sepas que no suelo comportarme de un modo tan grosero. Pero verte con Joe… - Se calló, dejando la frase incompleta. Confundida lo observé. Tenía el ceño fruncido, como si algo le molestara ¿Pero qué?
-¿Si?- lo presioné. Tenía el extraño presentimiento de que lo que iba a decirme era muy importante.
“Me estoy volviendo loca” pensé.
Nos observamos en silencio. Mi corazón había comenzado a latir tan rápido como el de un colibrí, acallando el sonido de la tormenta, que había pasado a un segundo plano. Ya no me importaba si el avión sería alcanzado por un rayo y caeríamos en picada, lo único que me importaba era Nick, Nick y lo que tenía para decirme.
-Cuando me veías con Joe ¿Qué?- pregunté, asombrándome a mi misma de la confianza que estaba demostrando en aquel momento.
Una sombra oscureció el rostro de Nick por unos segundos. Pasó tan rápido que no estoy segura si la vi o solo fue producto de mi imaginación.
-No tiene importancia- dijo por fin- No hay nada que pueda justificar mi accionar.
Sentí como si el alma se me cayera a los pies. Por un instante había estado segura que diría que me quería.
-Espero que puedas perdonarme- dijo al tiempo que tomaba mi mano entre las suyas- Prometo que de ahora en mas, las cosas serán distintas.
Ignorando la sensación que su caricia causaba en mi, respondí:
-Te perdono- justo en el momento en que la voz del capitán anunciaba que estábamos por aterrizar.
*************************************************
El aeropuerto era un hervidero de personas. Mujeres, hombres y niños de todas las edades y regiones, aguardaban abordar el vuelo que daría comienzo a sus viajes. Había tanto que ver, tantas historias escondidas tras esas figuras que aguardaban ser descubiertas. Y esa era una de mis aficiones, cada vez que iba a un lugar concurrido, disfrutaba observando a las personas que estaban a mi alrededor e imaginando como sería su vida.
La imagen de una madre cargando a su hijito captó mi atención de inmediato. El niño, que no debía de tener más de 1 año estaba en brazos de su madre, plácidamente dormido. A sus pies había otro chiquillo, un poco más grande, que debía de ser su hermanito, y que llevaba en sus brazos un muñeco de Winnie Poo. La mujer estaba sentada pero su mirada vagaba por la central por lo que supuse, debía de estar esperando a alguien; lo que resulto ser cierto pues unos minutos más tarde una figura masculina se acercó a ella y, cargando al niño que aferraba su muñeco, la abrazó. Eran la imagen de la familia feliz y no pude evitar cerrar mis ojos y pensar en cómo sería mi vida dentro de unos años ¿Estaría casada? ¿Tendría hijos?
Obligándome a salir del trance, abrí los ojos y busqué a Nick con la mirada. Estaba en un extremo del gran hall, alejado de la multitud, hablando por teléfono con su familia. Lo primero que había hecho al desembarcar fue marcar al celular de Paul para avisarle que estábamos sanos y salvos, pero ya llevaban más de quince minutos hablando, hecho que llamó mi atención. Además Nick tenía el ceño fruncido, lo que era indicio de que algo lo preocupaba. Nerviosa, recé porque no fuera nada grave.
Con el transcurso de los minutos mis nervios se tornaron más intensos. Y justo cuando creí que ya no podría soportarlo más, vislumbre la figura de Nick aproximándose.
-¿Qué sucede?- pregunté impaciente.
-El frente de tormenta que atravesamos en el viaje se ha trasladado- respondió Nicholas y al ver mi cara de confusión agregó- Ahora está sobre Los Angeles.
-Pero tu familia aun no ha abordado el avión ¿cierto?- interrogué preocupada de que tuvieran que atravesar la misma situación que nosotros.
-No- respondió. Y con eso, volví a respirar.
-Pero por precaución, todos los vuelos han sido cancelados.
“OH DIOS MIO”
-Eso significa que…
-Si- afirmó Nick lanzándome una mirada que no supe descifrar- Solo somos tu y yo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario