CAPITULO 27 PARTE 4: SUMMER RAIN
“I've been saving my love for a rainy day .And it's really coming down today!”
-Desde el primer momento te dije que el delivery era la mejor opción. Pero claro, tu terco como eres no me quisiste escuchar.
Nick y yo estábamos sentados en el sofá terminando los últimos restos de pizza que quedaban en la caja. Afuera, el cielo ya se había oscurecido, en gran medida debido a las nubes que, deseosas de atención, se empecinaban en ocultar al majestuoso sol.
-¡Yo no soy terco!- respondió cruzándose de brazos- Solo pretendía preparar la cena. ¡¿Es eso un delito?!
-Tratándose de ti debería serlo- me burlé- ¡Por poco incendias la casa! Gracias a Dios que había un extintor. No quiero pensar lo que hubiese sucedido de no ser así.
Vi como sus mejillas adquirieron un profundo color rojo.
-“Oh vamos, no seas tan dramática”- dijo utilizando las misma palabras que yo le había dirigido horas antes.
-¿Sabes?- continué- Si pretendías deshacerte de mí, había formas más sencillas de lograrlo. De hecho, bastaba con que me lo pidieras.
-No puedo creerlo. Yo que me preocupo por agasajarte y qué recibo a cambio. ¡Burlas! ¡Eres terrible!- expresó haciéndose el ofendido.
-Agradece que no te demando por tentativa de homicidio- dije golpeándolo levemente. Quizás parezca raro que hablemos con tanta confianza, que bromeemos cuando días atrás apenas hacíamos más que discutir. La verdad es que yo tampoco lo entiendo, solo me salía por instinto. Algo en mi interior hacia que me sintiera a gusto con Nick.
Noté como Nick se esforzaba por mantener la farsa respecto de su enojo. Pero al final se dio por vencido y comenzó a reírse. Y por supuesto, yo le seguí. Despues de diez minutos logramos calmarnos y decidí que lo mejor sería juntar los restos de la cena. Me levanté del sillón y me acerqué a la mesa pero antes de que pudiera hacer cualquier cosa, Nick me tomó de la mano.
-¿Qué haces?- me preguntó.
-Yo…Yo…- tartamudeé.
-Déjalo. Ya lo recogeremos después- dijo y mirándome a los ojos, expresó:- Me gustaría que me acompañaras a dar un paseo por la playa.
“¡Siiiiii!” quería gritar pero no lograba articular las palabras. Era como si hubiese olvidado cómo hablar. O tal vez desconfiase de que esto fuera realidad.
Silencio
-Bueno, si no quieres lo entiendo…- agregó Nick incómodo mientras colocaba una mano detrás de su cabeza. Cómo amaba ese gesto suyo. Siempre me había parecido super sexy.
-¡NOOO!- dije de golpe.
-¿No?- me preguntó extrañado.
-No- confirmé con una sonrisa en mi rostro. Iria a caminar con Nick Jonas por la playa. No lo podía creer.
Pero algo iba mal porque en lugar de iniciar el camino hacia el exterior, Nick se quedó plantado en su lugar. ¿Quizás ya era demasiado tarde? A lo mejor se había arrepentido y yo había perdido mi oportunidad.
“¡Si serás tonta!” me recriminé. Pero en ese momento otro pensamiento cruzó por mi mente. ¿Y si no era solo que se habían arrepentido de invitarme sino que también se arrepentía de nuestra tregua? ¿Y si me volvía a odiar tanto como antes? Sentí como si una daga se hubiese clavado en mi pecho. Desesperada busqué los ojos de Nick. Tenía que saber que era lo que cruzaba por su mente.
Pero lo que ví en ellos me desconcertó aun más. Parecían tristes.
-Nick…- susurré.
-No ¿No quieres o No si quieres?- me interrumpió.
-¿Qué?- pregunté desconcertada.
-¿A qué te referías con No?- insistió.
-Mmm. A que me gustaría salir a dar un paseo por la playa- respondí dudosa.
Supe que había sido la respuesta correcta porque enseguida Nick volvió a sonreír.
-Entonces, andando.
***************************************************
-Entonces…. tú mmm… ¿Has ido….alguna vez a alguno de nuestros conciertos?
Estábamos caminando por la orilla del mar, apreciando el paisaje. Disfrutando del sonido de las olas al romper y del suave silbido del viento.
-¡Por supuesto!- respondí inmediatamente- A todos los que han dado en _____ (tu país).
- ¿En serio?- dijo algo sorprendido.
-En ________ (tu país) los fans son muy apasionados. De hecho allí me pasó algo muy loco. Una fan se metió en la habitación del hotel donde estábamos hospedándonos con mis hermanos y…- se interrumpió de golpe.
Sabía que preguntar era peligroso pero no pude evitarlo.
-¿Y…?
Por segunda vez en el día, vi como el rostro de Nick adquiría un tono escarlata.
-No tiene importancia- dijo deteniéndose. Yo lo imité. Su mirada era hipnotizaste.
-____ Yo no sé como disculparme contigo por el modo en que te traté.
-Nick, habíamos quedado en que eso estaba olvidado. Ya te perdoné.
-Lo sé- dijo dando un paso hacia mi- Pero no puedo evitar odiarme al pensar cuán desagradable fui. No sé que me sucedió.
-No tiene importancia Nick- insistí en parte porque ni yo quería recordar eso.
-Eres increíble.
Mis mejillas comenzaron a arder y mi corazón dio un salto de alegría. Nick me había dicho que era increíble. En ese momento un fuerte sonido retumbó en el cielo y la lluvia descendió implacable sobre nosotros. Lancé un gritito de sorpresa. Nick me tomó de la mano y corrimos hacia el alero en busca de cobijo. A pesar de que no era un gran refugio, al menos nos serviría para resguardarnos de la furia del clima.
La distancia no era mucha pero para cuando llegamos, la lluvia ya me había calado hasta los huesos. Sentía como si alguien me hubiese arrojado un baldazo de agua; o como si me hubiesen tirado de lleno a una pileta. Alcé la mirada para ver qué tal se lo había llevado mi compañero.
La ropa mojada de Nick se ajustaba majestuosamente en torno a su cuerpo, dándole la imagen del típico galán de novela. En ese preciso momento con su cabello empapado y sus profundos ojos marrones brillando como estrellas podría haber sido el protagonista de una novela. La imagen me dejó sin aliento y causó un escalofrío que se extendió por mi cuerpo.
-¿Tienes frio?- me preguntó en tono suave, melodioso. Me limité a asentir, no confiaba en mi voz en aquellos momentos.
Dio un paso hacia mí y delicadamente, me rodeó con sus brazos. Su rostro quedó a unos pocos centímetros de los míos. Sabía que esto era peligroso, que lo más sensato era alejarme, pero mi cuerpo se negaba a obedecerme.
“Piensa en Joe” me repetía una y otra vez una voz en mi cabeza. Pero todo se me antojaba irreal, distante, todo salvo ese momento. Armándome de valor me dispuse a retroceder, pero la mano de Nick se posó sobre mi mejilla, y el tiempo se congeló.
-_________- susurró, acercando sus labios hacia los míos. Indefensa para luchar contra mi voluntad, cerré los ojos y me dejé llevar. Cuando nuestros labios se encontraron sentí como si el mundo hubiese estallado en mil pedazos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario