CAPITULO 26 PARTE 4 BEHIND ENEMY LINES
“Well
I've been walkin, walkin, behind enemy lines, And I've been fighting, fighting,
from the other side .I've been saying, saying, I won't fall this time. But now I'm walkin, walkin, within enemy lines”
-No creo que levantarse del asiento sea la mejor opción dadas
las circunstancias- dijo Nick, apartando la mirada y rompiendo la conexión. Su
voz me devolvió súbitamente a la realidad. Avergonzada comprendí que estaba
encima de Nick, lo que provocó que una oleada de calor me embargara y mis
mejillas adquirieran un profundo color escarlata.
-Per… perdón- dije ofuscada al tiempo que me incorporaba a
una velocidad asombrosa, para ocupar nuevamente mi asiento. Durante todo el
proceso, evité mirar a mirar a Nicholas, me había comportado como una chiquilla
y la vergüenza me atormentaba.
“Tonta, tonta, tonta”.
El avión se movió en una fuerte sacudida y ahogué un grito.
Inconscientemente, mis ojos buscaron lo de Nick, necesitada de consuelo. Era
extraño pero asi como su presencia me ponía nerviosa, también me daba
seguridad.
-Deberías abrochar tu cinturón- me aconsejó Nick pero fui
incapaz de comprender el significado de sus palabras. Era como si mi cerebro se
hubiese paralizado, estaba en estado de shock, aunque no solo a causa del miedo
a la tormenta. Era algo mucho más grande, mucho más imponente: la magnitud de
mis sentimientos por Nick. La forma en que mi cuerpo había reaccionado a su
proximidad, el modo en que mis pensamientos se habían esfumado ante el deseo de
besarlo. Eso era lo que más me asustaba, el no saber si podría controlar mis
sentimientos. Amarlo en secreto y desde la distancia era una cosa, quizás no la
situación ideal debo admitir pero esto ya era mucho peor. Amarlo tan
profundamente, ilimitadamente, irrestrictamente; eso si era una pesadilla. El
ignorar si podría mantener ocultos mis sentimientos, si podría retener mis impulsos
antes de que me delaten, era aterrador.
Sentía la mirada de Nick como si de una llamarada se tratara.
Estaba esperando a que hiciera lo que me había dicho, y sabía que era lo más
sensato, pero mi cuerpo se negaba a reaccionar.
Transcurridos unos segundos Nick dijo:
-Deja que lo haga yo- y con delicadeza me colocó el cinturón
de seguridad. Al hacerlo, sus manos rozaron las mías, y sentí una descarga
eléctrica. Desconcertada lo miré. Me estaba observando atentamente con un
brillo especial en sus ojos. Me pregunté si habría sentido lo mismo que yo.
Todo parecía indicar que sí. Contuve la respiración.
El avión volvió a moverse en forma brusca, pero en esta
ocasión se oyeron varias exclamaciones provenientes de los pasajeros. Sin
pensarlo, sin plantearme siquiera cuales serian las consecuencias de mi
accionar, enterré mi rostro en el pecho de Nick y me aferré a sus brazos como
si mi vida dependiera de ello.
“Tal vez sea así” Deseché el pensamiento macabro de mi cabeza
y me concentré solamente en Nick, en su aroma, el calor de su piel filtrándose
a través de su camisa, el latido desbocado de su corazón. Confundida comencé a
contar: 120 pulsaciones por minuto. Debía estar asustado. Permanecí así en
silencio, dispuesta a disfrutar lo máximo el momento si resultaba ser el final.
En determinado momento me di cuenta que la mano de Nick se deslizaba por mi
cabello, en una caricia apaciguadora.
La luz de los relámpagos iluminaba constantemente el avión,
otorgándole un aspecto macabro. Cerré mis ojos para eliminar la imagen de mi
mente todo pensamiento negativo, y me concentré en Nick. No pude evitar pensar
que, pese a todo lo que estaba sucediendo a nuestro alrededor, ese era mi
lugar. En sus brazos me sentía en paz. Mi mente se llenó de imágenes de Nick y
mías, tomados de la mano, caminando por la playa, abrazados observando el
atardecer. Perdida en tales ensoñaciones me costó comprender que la voz de Nick
era real, que me estaba hablando.
-_____- Su voz sonó dulce pero extraña, había allí un matiz
que no logré descifrar – Hay algo que quiero que sepas.
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