martes, 5 de junio de 2012

LIVIN' THE DREAM


CAPITULO 17 PARTE 2 (JUST FRIENDS)

I’ve been making lots of plans, like a picket fence and a rose garden
I just keep on dreaming. But it’s cool ‘cause we’re just friends.

Contuve el aliento.
-Mientras estábamos en el programa de Ellen fingiendo ser la pareja más feliz del mundo, mi menté se colmó de imágenes de nosotros dos. Cosas que vivimos, y cosas que no. Fue en ese momento que cruzó por mi mente la duda si todo este tiempo trascurrido desde nuestro encuentro en la playa, no había sentido algo más. Me pregunté si no me habría enamorado sin darme cuenta. Comencé a preguntarme como sería si todo lo que estábamos inventando fuese realidad; si las palabras cariñosas, los dulces caricias, todo fuese verdad.  Me pregunté cómo sería cenar juntos, bailar bajo la luz de la luna, escribirte una canción de amor y susurrarla en tu oído, tomar tu rostro en mis manos, abrazarte como si no existiese nada mas, besarte como si no hubiera un mañana. Y cuando vi tu rostro a pocos centímetros del mío comprendí que era mi posibilidad para atisbar lo que podría ser, y especialmente descubrir mis sentimientos.
“Ay Dios” Casi tenía miedo de preguntar.
-¿Y qué descubriste?- mi voz salió temblorosa, ahogada. Joe me sujetó la barbilla, obligándome a alzar la mirada. Ví en sus ojos un dejo de tristeza.
-Que te amo- respondió.
“Esto no puede estar pasando” ¿Cuándo se habían complicado tanto las cosas? ¿Y por qué? Tenía ganas de gritar, de llorar. Estaba enojada con la vida por la situación en la que me encontraba. Había tenido la oportunidad de conocer a una de las personas mas maravillosas del mundo, como si de un milagro se tratara nos habíamos convertido en mejores amigos y ahora estaba a punto de romper su corazón, solo porque estaba enamorada de SU HERMANO! Cerré los ojos y deseé con toda mi fuerzas borrar a Nick de mi mente y de mi corazón.  Pero sabía que era un intento vano, que nada cambiaría, si el desprecio de Nicholas no era suficiente para evitar que mi corazón diera un vuelco cada vez que lo veía, un estúpido deseo no cambiaría las cosas.
-Yo….- La voz se me quebró y no pude seguir. Sabía que en cualquier instante comenzaría a llorar, y no quería que eso ocurriera.
-_______- susurró Joe dulcemente- Tranquila.
Me atrajo hacia sí y apoyó su mentón en mi cabeza. Agradecida me acurruqué en su pecho. Siempre me sentía segura en ese lugar. Sentí que sus dedos se deslizaban por mi cabello, en una caricia sedante ¡Qué sencillo sería todo si pudiera amarlo a él!
-Sé que no sientes lo mismo- No pude evitarlo y lo abrace mas fuerte, como si la vida se me fuera en ello.
-Lo siento- me disculpé.
-No hay nada por lo que debas pedir perdón. El amor es así _____. No lo llamas, solo llega; No lo eliges, solo sucede; y quizás no lo quieres, pero no puedes evitarlo.
“Si supieras como lo entiendo”
-No quiero que sufras- protesté.
-La tristeza es como una tormenta, desagradable pero necesaria. Es gracias a ella que luego podemos admirar la luz del sol. Pero lo importante es que no es eterna.
Verdaderamente admiraba a Joe. Teniendo en cuenta las circunstancias en que nos encontrábamos, tendría que estar enojado o cuanto mucho decpcionado conmigo. Pero en lugar de ello ahí estaba, como siempre, apoyándome, consolándome.
-Sé que sonará egoísta, pero no quiero perderte- dije con vos lastimera.
-Y no lo harás- Repuso firme- Siempre estaré a tu lado, sin importar lo que ocurra. Cuando me necesites, aquí estaré.
Sus palabras se clavaron en mi corazón. Mis ojos se convirtieron en un aguacero. La vida era tan injusta. ¿Por qué no podía enamorarme de alguien como él, que me amara de ese modo, dispuesto a resignar su felicidad por la mía? Pero quizás era posible. Después de todo, años atrás las personas solían casarse sin estar enamoradas, pero  con el tiempo aprendían a amar a sus parejas. ¿Quién decía que no podía enamorarme de Joe? ¿Quién decía que el no podría ayudarme a sacar a Nicholas de mi mente, y de mi corazón?
 Determinada me separé de su pecho y lo miré a los ojos.
-Podríamos intentarlo- Vi que mis palabras lo habían tomado por sorpresa- Ya sabes, podríamos salir y ver qué sucede.
-No lo sé- titubeó- No creo que sea una buena idea.
-¿Por qué no?- pregunté desesperada. No quería hacerlo sufrir así como tampoco quería perderlo. Joe debió de notarlo porque enseguida me tomó nuevamente en sus brazos.
-Nada cambiará entre nosotros _____. Todo será como antes.
Quería creer sus palabras, en verdad quería creerle. Pero sabía que no sería como antes porque el hecho de saber que yo era la culpable de que Joe sufriera, lo cambiaba todo.
-Por favor- supliqué desde el fondo de mi corazón
-Está bien- accedió- Lo pensaré.
Continuamos así, abrazados en silencio, viendo el atardecer hasta que la noche se cernió sobre nosotros.

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