martes, 5 de junio de 2012

LIVIN' THE DREAM


 CAPITULO 16: PARTE 3 (HEY YOU)

Nick volvió a lanzar toda el agua que había ingerido. Verdaderamente no sé qué le sucedía a este muchacho pero lo mejor sería que no se le hiciera costumbre. ¡¿Tanto le asombraba que fuera un fan?! Solo esperaba que su reacción se debiera a la incredulidad y no  otra cosa.
Esta vez, la conductora decidió ignorar al menor de los hermanos, absorta como estaba en la historia del “nuevo romance del momento”. Ya me imaginaba lo que dirían los titulares matutinos del día siguiente: Famoso cantante inicia relación con una fanática. En verdad visto de ese punto parecía una moderna adaptación de la historia de Cenicienta. “Lástima que los cuentos de hadas no son reales” pensé.
-Honestamente Joe, nunca creí que llegaría el dia en que te viera saliendo con una persona que no fuese del ambiente televisivo. Mucho menos podría haber imaginada que saldrías con una fan. ¡Me hs dejado helada!- confesó Ellen.
-Bueno. ¿Qué puedo decir? Cuando el amor llama a tu puerta, no puedes ocultarte- respondió mi amigo dirigiéndome una afectuosa mirada.
-Es que resulta realmente sorprendente- replicó- ¿Y no es raro?
-¿Salir con una fan?- Ellen asintió- En realidad no. Y tiene muchos beneficios.
-¿Cómo cuales?
-Principalmente que comprende mi apretada agenda. Nunca se queja cuando tengo algún compromiso con la disquera y debemos cancelar una salida; en realidad se alegra de saber que nos va tan bien. ¡Eso sin contar los constantes elogios!
-¿Te refieres a los que te dices cada vez que te miras al espejo?- me burlé.
-Ja ja. ¡Muy graciosa mi pequeño payaso!- respondió abrazándome.
-Se los nota muy enamorados- comentó Ellen.
-Lo estamos- dije conteniendo la risa. Más vale que la entrevista terminara pronto porque sino mi ataque de carcajadas haría que nuestra farsa se fuera al retrete.
Ellen dirigió su mirada hacia Nick, quien estaba muy serio.
-¿Y tu saldrías con una fan?
-Si supiera que me ama por quien soy, entonces sí.
Sus palabras causaron un efecto inesperado en mí. Sentí como si una docena de mariposas se hubiesen liberado dentro de mi estomago. Busqué sus ojos para poder descifrar el significado de sus palabras ¿Era una indirecta? ¿Estaba siendo irónico? ¿O hablaba en serio? Pero cuando al fin mis ojos se encontraron con los suyos, solo quedé más confundida. No había rastro de ira sino algo más profundo… como si se sintiera triste. ¿Triste? ¡Si claro!
-Bueno, ahora ya saben muchachas- dijo Ellen dirigiéndose al público presente- No pierdan las esperanzas. El grito enloquecido que retumbó en el estudio fue una prueba de que no lo harían. En verdad, las comprendía. ¡Cómo no las comprendería si tan solo unos meses atrás pensaba lo mismo! Soñaba con la loca idea de conocer a mis ídolos y lograr que Nick se enamorara de mí. Si yo hubiese sido la misma ____ que se había colado en la habitación del hotel donde se hospedaban, la misma ______ que había besado a Nick, esta noticia me hubiese llenado de emoción pues tendría una razón más para luchar. Una esperanza más para no rendirme. Pero yo no era la misma ______ así como Nick no era la persona que yo creía.
-Debemos concluir con el programa de hoy- Dijo Ellen- Les agradezco profundamente su presencia aquí muchachos. Las noticias que nos han dado hoy son invaluables.
“Si, especialmente la del noviazgo”
-Pero antes de despedirnos, me gustaría pedirles un favor- Ellen nos observó atentamente a Joe y a mi.
“Esto no me va a gustar nada”
-Claro- respondió mi amigo.
-Tanto sus fans como yo morimos por ver un beso – soltó emocionada.
“¡¿Un qué?!” Esta mujer estaba loca, sin dudas. Miré a Joe, preguntándole silenciosamente que haríamos. Él solo se encogió de hombros. Sabía que era lo que me quería decir. No había opción. Vi como mi amigo se levantaba del sillón, acompañado por el grito de sus fans. Me tendió la mano y me ayudó a levantarme. Acto seguido colocó sus manos suavemente en mi rostro. El silencio cayó sobre el estudio. Parecía que todo el mundo estaba conteniendo la respiración. La tensión era palpable. Joe mi miró fijamente, instándome a que me relajara, y así lo hice. Solo transcurrieron unos segundos, interminables, antes de que su rostro comenzara a acercarse. Cerré los ojos. Si actuaríamos el beso lo mejor sería que fuese creíble y como yo no era una gran actriz, dejé todo en manos de mi amigo, que estaba más acostumbrado a hacer tales escenas. Varias veces en la serie de tv que protagonizaba con sus hermanos había tenido que besar a Stella, su mejor amiga y vestuarista. Por lo que recordaba, la chica aguardaba inmóvil mientras el muchacho inclinaba su rostro sobre el de ella en un ángulo tal que se creaba la ilusión óptica de un beso. Solo si prestabas mucha atención podías descubrir la farsa.
Sabía que el rostro de Joe estaba a un par de centímetros del mío porque podía sentir su respiración.  Su nariz rosó la mía, con una ínfima caricia. Había llegado el momento. Levanté mi mano derecha y la coloqué sobre su cabello, en un intento por evitar que el público se diera cuenta que nuestros labios no se tocarían. Sin embargo algo sucedió porque segundos después sentí el roce de los labios de Joe sobre los mios.

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