martes, 5 de junio de 2012

LIVIN' THE DREAM


CAPITULO 9: STILL IN LOVE WITH YOU

But your smile still makes my heart sing another sad song. I can't forget it, won't regret it. 'Cause I'm still in love with you
En ese momento el extraño se giró, casi como si me hubiese escuchado, y pude confirmar que estaba en lo cierto. Allí, parado en medio de la sala, al lado del piano de cola y a tan solo unos metros de distancia se encontraba nada más y nada menos que Nicholas Jerry Jonas Miller. Su rostro reflejaba sorpresa, seguro no había esperado encontrarse con una desconocida en el umbral al finalizar su mini concierto. Digamos que la sorpresa era mutua, yo tampoco había imaginado que me lo encontraría aquella noche. Quizás parezca extraño considerando que me encontraba en su casa, pero como Joe me había dicho que seguía en New York, promocionando su disco, y que no se presentaría en la fiesta, lo había olvidado. Pero mirando la situación en retrospectiva ¿Quién si no se hubiese tomado la libertad de ingresar en el salón privado y utilizar los instrumentos musicales del anfitrión de la fiesta y sus hermanos? “Tonta, tonta, tonta” me regañé.
Nick permaneció allí en silencio, contemplándome. Sus ojos marrones, esos con los que tantas noches había soñado, me escrudiñaban, quizá en un intento por reconocerme. El silencio se me antojaba incomodo, pero no porque me mirase de forma hostil o algo por el estilo, supongo que solo se debía a la vergüenza que sentía en aquel instante. Vergüenza por haberlo espiado y haber sido atrapada. Vergüenza por aquel beso meses atrás; aunque no parecía haberme reconocido, seguro por el disfraz que llevaba aquel dia.
Sentía que mis mejillas ardían y no quería pensar en lo roja que debía estar en aquel momento. Solo tenía la imperiosa necesidad de romper aquel maldito silencio así que respiré hondo y dije lo primero que me vino a la mente.
-Yo… no pretendía espiarte. Solo estaba buscando el patio pero me confundí de camino y terminé aquí. Esta casa es enorme y bueno… me perdí. Iba a volver para preguntarle a alguien pero oí una melodía y sentí curiosidad- solté, extremadamente rápido como para que cualquier ser humano pudiese entenderme.
– Lo siento. Bajé la vista avergonzada. Si, había soñado una y mil veces reencontrarme con Nick Jonas después de aquel día, pero nunca jamás se me cruzó por la mente la posibilidad de que pudiera suceder de un modo tan poco cómodo. Pero no solo era la vergüenza la que hacia que mantuviera la cabeza gacha, era el miedo. Miedo a que estuviese enfadado conmigo por invadir su privacidad, y miedo a que me descubriese, a que se diese cuenta quien era y me odiase por lo ocurrido. Eso si que no lo podría soportar.
Nick debió de haber comprendido que era lo que me sucedía porque inmediatamente me dijo:
-Descuida, suele pasar. Esta casa es inmensa. Incluso a veces yo llego a perderme.
Agradecida por su comprensión me atreví a mirarlo a los ojos. Había un brillo divertido en ellos, que iba a juego con su sonrisa. Una sonrisa hermosa, de esas que te quitan el aliento y te hacen sentir como si el sol brillara más.  Más animada y ya despojada de mi temor, yo también le lancé una tímida sonrisa.
-Oye… Esa melodía ¿es tuya?- pregunté.
-Si. ¿Te gustó?
Lo miré sorprendida ante su pregunta. ¿En verdad me estaba preguntando tal cosa? ¡¿Como no me iba a gustar?! Era maravillosa, una melodía celestial.
-Es…-comencé. Quería encontrar las palabras exactas para explicarle cuanto me había gustado, para describirle lo que me había hecho sentir, pero estas se negaban a salir. Frustrada lancé  un suspiro.
Creo que Nick lo malinterpretó porque vi como su rostro abandonaba esa hermosa sonrisa suya para adoptar una expresión abatida.
-Ya veo- dijo.
¡Ay, pero que había hecho! Inmediatamente me maldije. Nunca había soportado ver una sombra en el rostro de Nick, pero saber que había sido yo la culpable de su tristeza me volvia loca.
-¡No!- ya sin duda la locura estaba encontrado su salida- Quiero decir, esa melodía es… maravillosa- Enseguida vi como el rostro de Nick se iluminaba.- Me gustaría poder decirte exactamente lo que sentí al oírla pero parece que las palabras se fugan cuando uno las necesita ¿no?
Si creía que lo había oído todo estaba  muy equivocada, ninguna melodía podía ser tan perfecta como el sonido de la risa de ese muchacho. Siempre había tenido la certeza de que su risa sería muy especial, tanto como lo es él mismo pero ahora no me cabía duda alguna. Era verdaderamente afortunada por poder oírla, al menos una vez. Una idea muy extraña cruzó mi mente: si ese muchacho grabase su risa y vendiese copias de ella, seguramente rompería record de ventas.
-Bueno, tampoco soy lo que se dice un charlatán de primera, especialmente con desconocidos, así que no soy quien para juzgarte- dijo con la sonrisa nuevamente en su rostro. Jamás me cansaría de verla. Pero sería mejor no quedar como una babosa. Entonces comprendí que aun no me había presentado  ¡que descortés!
-Oh, claro. Yo soy…. – pero no pude acabar la frase porque en ese momento la puerta se abrió y apareció una muchacha.
-¡Nicky!- exclamó acercándose a él y rodeándole un brazo por la cintura- Te estaba buscando.
Comencé a sentir que la habitación era muy chica, y que hacía mucho calor. Quería salir de allí pero mis pies se negaban a obedecerme. En ese momento mis ojos se encontraron con los de Nick y sentí una conexión que me atraía a él. Pero el lazo fue roto abruptamente cuando la muchacha lo tomó de la cara y lo besó.



No hay comentarios:

Publicar un comentario