domingo, 1 de julio de 2012

ONE SHOT


JUST IN LOVE


-Aún estamos a tiempo de marcharnos- dije.
-Vamos _____. Llevamos más de dos horas esperando, no nos vamos a ir ahora- expresó mi mejor amiga.
-Pero no tiene sentido si al final no me elegirán.
-Oh vamos ¡ no seas tan pesimista! ¿Cómo sabes que no te escogerán?
-mmmm ¿Por qué nunca lo hacen?- sentencié.
-Siempre hay una primera vez para todo.
-Sé realista ____ (nombre de tu mejor amiga) ¿Cuáles son las posibilidades de que consiga el papel? 0,00001% Menos aun que las de la propaganda de Coca Cola.
-Bueno, pero  ¡no pierdes nada con probar!-insistió. “En realidad si” pensé, aunque no lo dije. Con cada rechazo, con cada “no” sentía que una parte dentro de mí se marchitaba; mi esperanza desaparecía, mis sueños se desmoronaban. ¿Cuántos rechazos serían capaces de sufrir, de afrontar manteniendo intacta su fe? Bueno, yo ya los habia superado. Y por mucho. A decir verdad, había decidido abandonar los castings, me había resignado a la idea de que jamás llegaría a ser famosa. Y por eso, cuando mi mejor amiga me habia comentado sobre el casting, mi respuesta inmediata fue “no”. Pero ya saben como pueden  llegar a ser las amigas a veces. Asi que luego de varios días de insistir, habia terminado cediendo. Y ahí estaba. Parada al final de una fila que parecía no tener limites, en las afueras de un estudio de grabación en Los Angeles, esperando mi turno para poder  audicionar y conseguir el papel (algo que sabia, no sucedería).
Por fin, cuando ya creía que mis piernas no serían capaces de seguir sosteniéndome, me llegó el turno.
-__________ (nombre y apellido)- llamó un hombre robusto tras consultar su lista.
-¡Mucha suerte! ¡Sé que esta vez lo conseguirás!- me alentó mi mejor amiga, abrazándome.
-Si claro- ironicé. Y seguí al productor que, con gesto impaciente, me indicó el camino a mi futuro.
                    ********************************************
-¿Esta es la primera vez que te presentas en un casting?
-No- respondí con la vista fija en el suelo. Estaba realizando mi mayor esfuerzo por evitar la mirada intimidante de los productores. Ya me había cometido en castings anteriores el error de observarlos, lo que había hecho que me sintiera profundamente cohibida. Si pudiera extraer algo positivo de mi desastrosa experiencia, probablemente sería el conocimiento de lo que NO SE DEBE HACER EN UN CASTING.
- ¿Y has sido seleccionada en alguno? ¿Tienes experiencia en la industria televisiva?- “¡Ja! La pregunta del millón” 
-No- respondí sintiendo como el rubor se extendía por mis mejillas.
Como era de esperarse, mi respuesta desató una oleada de murmullos. Y sabia, por experiencia, que eso no era bueno. De hecho, estaba convencida de que ya me estaban descartando de la lista.
-Ok. ¿Qué tal si empezamos?- preguntó una de las mujeres con voz cansina.
Asentí.
-Tú eres una chica parisina que conoce a un muchacho norteamericano. Ambos se enamoran. Es amor a primera vista. Pero es un amor peculiar ¿La razón? Ni tú hablas inglés, ni él habla francés. Sin embargo, esto no los detiene ¿Por qué? Porque ambos encuentran otra forma de comunicarse: mediante sus corazones- explicó la productora- Lo que queremos es que logres, con tu actuación, convencernos de que el amor siempre vence, que supera cualquier obstáculo. Que nos “vendas” esta historia. Que nos hagas creer que es posible. ¿Entendido?
Volví a asentir.
-Perfecto. Tendrás cinco minutos para leer el guión- me comunicó otro de los productores, tendiéndome un fajo de hojas- y luego actuaras con uno de nuestros extras.  Buena suerte.
Observé el guión y noté que faltaba el nombre de la canción y del artista. Sin  prestarle mayor importancia comencé a leer. “La estación de trenes. El actor y la chica están esperando el tren que los llevará a recorrer la ciudad. El andén está vacío y ellos tomados de la mano. De pronto la muchacha rodea con sus brazos el cuello del actor y este la levanta, colocando los pies de la joven sobre los suyos. Llega el tren y las puertas se abren, para que ingresen. La chica intenta enseñarle unas palabras en francés. El joven las repita. Se besan y suben al tren”
-¿Preparada?- preguntó una voz, sobresaltándome. 
-Si- respondí, con voz temblorosa. Mi corazón latía desbocado. Estaba muy nerviosa, porque realmente quería el papel. Las pocas líneas que había alcanzado a leer,  habían logrado que me enamorara de la historia. 
Tomé mi lugar en el centro del escenario, junto al joven que actuaría conmigo.
-Y ¡ACCION!
Me acerqué al joven y lo abracé, imaginando que era esa chica enamorada del guion. Sus manos rodearon mi cintura al tiempo que lo tomaba del cuello. Nos miramos. 
Sentí que la puerta se abría y alguien entraba al estudio, pero no me atreví a verificar de quien se trataba. Estaba en medio de mi escena. Era mi única oportunidad para conseguir el papel, y no podía desperdiciarla.
-Je te aime- murmuré mirando al joven a los ojos e intentando crear esa conexión que sabía, estaban aguardando los productores.
-Je te aime- repitió el joven. Nuestros rostros comenzaron a acercarse. Era el momento del beso. Los labios del joven comenzaron a bajar sobre los míos, pero en el último instante, corrí la cabeza, de forma que solo recibí un beso en la mejilla.
-¡¡¡¡CORTE!!!!
“Genial. Ahora sí que estoy fuera.” Había desperdiciado mi única oportunidad. ¡Y todo por un beso! ¿Qué me había sucedido? No tenía la menor idea. Solo había tenido esa sensación de que ese beso no era correcto, apropiado. Tan sencillo como ello.
-¡¿POR QUÉ CORRISTE LA CARA?!- me preguntó el productor, en tono indignado.
Me quedé en silencio, sin poder articular palabra alguna.
-ES CLARO QUE NO ESTAS PREPARADA PARA EL PAPEL-sentenció.
Inmediatamente las lágrimas anegaron mis ojos. Lagrimas de vergüenza por haber quedado como una aficionada frente a los productores; lágrimas de ira por haber perdido mi oportunidad. Pero mi orgullo propio me impidió derramarlas. Asi que apresurada me dirigí a la salida.
-¡ESPERA!- gritó una voz profunda.
Sorprendida me volteé y me encontré frente a frente con Joe Jonas. Si, el mismísimo Joseph Adam Jonas. El famoso cantante y actor. Y también mi amor platónico. Sentí que mi corazón dio un salto dentro de mi pecho.
-Espera por favor- dijo mirándome a los ojos. ¡Esos ojos! Eran un mar de chocolate en el que podría perderme.
-¿Joe?- pregunté. Si ya sé. Ridículo. Pero comprendan que tenía frente a mí a uno de mis mas grandes ídolos. No me culpen por no poder armar frases coherentes.
Lo ví sonreír y sentí como el mundo se desdibujaba. Fruncí el ceño al comprender lo que sucedía. Esto era un sueño. Seguro que era un sueño. No podía ser real. Así que hice lo único que podría haber hecho: me pellizqué.
-¡Ay!-exclamé más por la sorpresa que por el dolor. Era real.
Joe me observó desconcertado.
-¿Qué haces?
-Es que…. Yo quería saber si estaba soñando- admití ruborizándome.
Me observó serio durante unos segundos y luego soltó una carcajada, a la que por supuesto, me uní.
-Soy Joe- se presentó, tendiéndome la mano
-Aunque supongo que ya lo sabes- expresó guiñándome el ojo- ¿Cómo te llamas?
-Soy _____- respondí.
-Oye, no lo tomes a mal. Me encanta conocerte. Seguro es lo mejor que me ha pasado en todo el dia. Pero ¿Qué haces aquí?- le pregunté desconcertada.
-Superviso el casting- respondió con naturalidad.
Lo miré, aun confundida.
-Para mi video- aclaró.
“¡Oh, Dios Mio! ¿Este era el casting para protagonizar un video de Joe Jonas?”
-JOE- lo llamó el productor- ¿Qué haces? Aun tenemos que continuar con el casting.
-Lo sé John- respondió- Pero me gustaría que dejaran que _____ hiciera la prueba de nuevo.
“¡¿QUÉ?!”
-¡PERO SI NI SIQUIERA HA PODIDO TERMINAR SU ESCENA!- se quejó el productor.
-Tal vez los nervios le jugaron una mala pasada- replicó y girándose hacia mí me preguntó:
-¿Te gustaría hacer la escena de nuevo?
Lo miré en silencio, intentando comprender lo que sucedía.
-Claro- respondí al fin.
-Genial- exclamó con una sonrisa que hizo que me derritiera por dentro. Y tomándome de la mano, me guió de regreso al centro del escenario. Cuando nuestros dedos se entrelazaron, sentí una corriente eléctrica recorrer mi cuerpo. Y cuando me soltó, la nostalgia me invadió.
Aguardé, intentando ralentizar el latido de mi corazón que parecía a punto de estallar, a que el muchacho con el que había actuado regresara. Cerré los ojos, concentrándome.
“Esta es la última oportunidad”
De pronto sentí que alguien me tomaba por la cintura. Abrí los ojos y descubrí que era Joe. Inconscientemente lo abracé, colocando mis manos en torno a su cuello. Nuestras miradas se cruzaron, y ya no pude apartar la vista. Aunque tampoco lo intenté. Sus ojos refulgían, hipnotizantes. 
-Je te aime- murmuré.
-Je te aime- repitió en un tono de voz tan bajo que solo yo alcancé a oírlo. Nuestros rostros estaban tan cerca que podía sentir su aliento, envolviéndome, transportándome. Y cada vez la distancia era menor. Mis piernas comenzaron a temblar y me aferré con más fuerza a Joe, en un desesperado intento por mantener el equilibrio. Pero debió darse cuenta lo que sucedía porque enseguida aumentó la presión en torno a mi cintura. Centré mi atención en su rostro: su mandíbula, la forma de su nariz, esos ojos chocolates. Era hermoso, tan hermoso que me resultaba casi doloroso. Cerré los ojos, incapaz de seguir observando su perfecto rostro. Lentamente noté que el aire se volvía más denso, más espeso; y se impregnaba del perfume de Joe. Me costaba pensar, me costaba mantenerme en pie, me costaba respirar. Todo debido a  la cercanía de Joe. Era horrible y maravilloso al mismo tiempo. Y cuando pensé que ya no podría soportarlo más, sus labios rozaron los míos con una dulce caricia. 
Los aplausos resonaron por todo el salón y Joe se apartó aunque solo unos centímetros.
-Perfecto- murmuró con sus ojos fijos en los míos. Y con eso, mi corazón estalló. 
                             **********************************************
DOS SEMANAS DESPUÉS
-Ya esta lista- dijo la maquilladora luego de dar los últimos retoques a mi rostro. Hoy era el primer día de grabación de videoclip de Joe y estaba súper nerviosa. Pero no por el hecho de tener que actuar frente a las cámaras, eso no era nada. Lo que en verdad me preocupaba eran  las sensaciones que me invadían cuando Joe estaba cerca de mí.  Y cómo si eso fuese poco, estábamos en Paris ¡la ciudad del amor! Era la combinación perfecta
- ¿______, lista para grabar?- me preguntó Joe con una sonrisa en el rostro. ¡Dios, si tan solo supiera lo que sus sonrisas provocaban en mi interior!
-¡Claro!- dije intentando ocultar mi nerviosismo. Quizás hubiese funcionado si mi voz no hubiese sonado tan aguda.
-Oye- dijo tomando mis manos entre las suyas- No estés nerviosa. Todo va a salir perfecto.
-¿Cómo lo sabes?- le pregunté preocupada- ¿Qué tal si lo arruino todo? 
-No lo harás. No hay forma de que lo arruines _____
-Pero ¿Qué tal si…
-No- me cortó, colocando un dedo sobre mis labios- Todo saldrá genial. Créeme.
Asentí y dejé que me guiara al set de grabación.
Como el día estaba soleado, el director decidió que fueran las escenas exteriores las que rodáramos en primer lugar. A decir verdad, disfruté mucho grabándolas por dos razones: los lugares elegidos eran bellísimos y tales escenas eran bastante sencillas. Por lo general debíamos caminar tomados de la mano, o viajar en algún auto; en otras palabras, nada que pudiera hacer que mis sentimientos quedaran manifiestos. Cerca del mediodía, el director permitió que nos tomáramos un descanso para almorzar, y recorrer la ciudad si lo deseábamos. Por supuesto que yo moría de ganas de recorrer Paris, así que el saber que teníamos tres horas libres, me llenó de alegría.
-¿Qué dices si vamos a almorzar?- me preguntó Joe- Me contaron sobre un lugar que hace una comida fabulosa. Y luego podríamos recorrer la ciudad.
-¡Me encantaría!- respondí emocionada. 
El almuerzo fue increíble, y me divertí mucho hablando con Joe. Hablamos de todo y de nada al mismo tiempo. Por alguna razón, hablar con él me resultaba sencillo, las palabras parecían fluir. Estaba cómoda, como si nos conociéramos de toda la vida. Luego decidimos caminar por la ciudad, maravillarnos con las obras arquitectónicas. Por supuesto ¡no podía faltar la visita  a la Torre Eiffel!
-Tu novio no ha de estar muy contento de que estés en la ciudad del amor grabando un video con otro chico ¿cierto?
La pregunta me tomó por sorpresa. Aparté la vista de la ciudad y lo observé. Tenía las cejas arqueadas, esperando una respuesta.
-Emmm….No tengo novio- respondí incómoda.
-¡¿No?!- exclamó, diría que algo sorprendido.
Yo negué con la cabeza.
-¿Cómo es eso posible?
-Supongo que aun no he encontrado a la persona indicada- dije, encogiéndome de hombros.
-¿Y qué hay de ti?- pregunté armándome de valor- Tampoco creo que tu novia esté muy contenta al respecto. Ya debe ser complicado tener que soportar que todas tus fans se te tiren encima; pero si a eso le sumamos un video romantico…
Joe soltó una carcajada
-Si, complicado ¿verdad?- dijo mirándome a los ojos-Es una suerte entonces que no tenga una novia que tenga que lidiar con todo eso.
-¡ah ¿No?!- esta vez me tocó a mí sorprenderme
- ¿Por qué?- le pregunté- Seguro que no es por falta de pretendientes
Se rio.
-Supongo que aun no encontré a la persona indicada- dijo repitiendo mis palabras. En otro contexto me hubiese reído, pero había algo, quizá el brillo en sus ojos, que me lo impidió. Tenía la sensación de que tras sus palabras, había mucho más. ¿Pero qué?
En ese momento su teléfono comenzó a sonar, rompiendo el hechizo.
-Hola…Si… ¡¿CÓMO QUE LAS 16?!...¡PERDÓN, NO ME DI CUENTA QUE ERA TAN TARDE!…SI, ESTÁ ACÁ, CONMIGO… SI, YA VAMOS PARA ALLÁ.
-_____-dijo tras cortar- debemos irnos. Están esperándonos para seguir con la filmación. ¡Se nos hizo tardísimo!
-¡OH DIOS MIO!- dije comprendiendo lo que había sucedido.
Y comenzamos a correr.
                            ******************************************
-Bueno muchachos. Esta es una escena muy importante. Es el momento de la verdad. Es aquí donde tienen que convencerme de que su amor es real- explicó el director- Esta escena es la que probablemente, resulte de mayor exigencia a nivel actoral. Porque tienen que crear esa magia, ese ambiente que dé a entender que todo fluye, que no es algo preparado ¿Entienden?
Asentí.
-Sí. Sé a lo que te refieres. Tiene que ser natural, espontáneo- comentó Joe.
-Exacto. Y tiene que ser intenso pero sosegado, apasionado pero equilibrado.
“¿Tiene sentido eso?” Lo dudaba. Pero me abstuve de  manifestar mi opinión.
Releí el guión una vez más, para asegurarme de no haber comprendido mal la escena; pero no. 
-¿Todos listos?- preguntó el director. Mi estómago se contrajo en anticipación mientras seguí a Joe hasta la cama ubicada en medio del set de filmación. Joe se quitó la remera, dejando su musculoso torso al descubierto. Avergonzada aparté la mirada, rezando por que no hubiese notado mi mirada.  Luego subió a la cama y me tendió la mano. Nerviosa la tomé y me recosté a su lado, conteniendo mi deseo de escapar.
Me aferré a las sabanas y comencé a estrujarlas mientras aguardaba la orden del director para comenzar. Joe me vio e inmediatamente tomó mis manos entre las suyas.
-Tranquila- me susurró acercando sus labios a mi oído y haciendo que mi corazón latiera más rápido – Imagina que no hay nadie más, solo tú y yo.
Y eso fue exactamente lo que hice. Lo miré, me concentré solo en él. En su rostro, en sus ojos. Me sumergí en su mirada, que de golpe parecía tan oscura como la noche. Miré sus labios, esos hermosos labios. Y el recuerdo de nuestro beso semanas atrás, me invadió. Las sensaciones revivieron y  todo lo demás perdió sentido. Mi mundo se redujo a Joe, a ese momento. A la sonrisa que había aparecido en su rostro, a su perfume que me envolvía, al calor que emanaba de su cuerpo. Y ya no pude contenerlo. Mis sentimientos me dominaron. Acerqué mi rostro al de Joe e hice lo que tanto deseaba. Besarlo. Me pareció oír a lo lejos la voz de alguien gritando algo, “acción” tal vez. Pero no estoy segura. En ese momento, en lo único en lo que podía pensar era en Joe. En sus suaves labios acariciando los míos. Pero este beso no fue como el anterior. Fue muy distinto. Aquel había sido suave, un mero roce; este era un beso apasionado, ardiente. Nuestras bocas ansiosas luchaban por el dominio. 
Con un movimiento rápido, Joe rodó hasta quedar sobre mí. Sentí como sus brazos me rodeaban, acariciando mi cintura. Yo enredé mis manos en su cabello y lo acerqué a mi. El beso se volvió más intenso y ya no me importó si era solo actuación. Me concentré en disfrutar del momento, después de todo, probablemente fuera la última vez que pudiera abrazarlo, besarlo. Cuando termináramos de grabar el video, todo volvería a ser como antes. Él sería nuevamente el músico inalcanzable, mi amor platónico, y yo solo una fan más del montón. Pero cuando todo acabara, al menos tendría un recuerdo al que aferrarme. Ese.  Por ello lo besé, sin vergüenza, dejando fluir todos mis sentimientos, todo mi amor.
-¡Corten!
Joe y yo nos separamos. Mis mejillas ardían y mi corazón palpitaba a una velocidad inusitada.
“¡¿Qué hice?!” Esa era la única pregunta que rondaba mi cabeza. 
-¡Eso estuvo maravilloso! ¡Tan real!- exclamó el director.
Mis ojos buscaron a Joe. Estaba acostado a mi lado pero mantenía nuestras manos entrelazadas. Nuestras miradas se cruzaron y me sonrió. Y lo comprendí; entendí la gravedad de mi situación: Estaba completamente enamorada de él.
De la mano del reconocimiento vino una oleada de temor; temor por mi frágil corazón. Y posteriormente la necesidad de huir, de escapar. Me levanté de un salto de la cama, desentrelazando nuestros dedos y corrí, dejando atrás a una producción estupefacta.
-¡______!- gritó Joe- ¡_____, espera!  Dime que sucede.
Corrí más rápido. Pero no lo suficiente. Al rato Joe me alcanzó y me obligó a detenerme.
-¿Qué sucede?- me preguntó y sus ojos traslucieron su preocupación. 
-Ya no puedo hacer esto Joe- confesé con lágrimas surcando mi rostro.
- Simplemente no puedo. Lo siento- dije y comencé a caminar hacia la salida. Debía irme, tenía que marcharme antes de que fuera muy tarde. Antes de que mi corazón quedara irremediablemente roto. 
-You’re just running from the true. And I’m scared of losing you. You are worth too much to lose. Baby if you’re still confused.
Me giré confundida. Sus ojos brillaban.
- Girl, I’m just in love with you- susurró y tomando mi rostro entre sus manos, me besó.

2 comentarios:

  1. Aaahhh!!! :''') ME ENCANTO!!!! Es muy tierno este one shoot. Please seguí haciendo más así :D

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Al final te hiciste un tiempo para leerlo :) sos la mejor!

      Eliminar